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¡Se va, se va! MLB va con todo para evitar una crisis y atraer más público.

Conforme pasa el transcurso de los años, el beisbol se ha vuelto un deporte cada día con menos adeptos, ya que las nuevas generaciones han detectado que se trata de una actividad de larga duración el cual genera ‘aburrimiento’.

Para las nuevas generaciones es imposible sentarse en el sofá o en la butaca del estadio a ver un partido de beisbol durante más de tres horas con varias interrupciones, a un ritmo demasiado lento y sin nada de acción, como la hay en el futbol y el futbol americano.

Desde 2019, MLB ha estado utilizando la Liga Atlántica de bajo perfil, cuyos jugadores no están sindicados y tienen poco poder para objetar, como laboratorio de prueba para cambios de reglas destinados a hacer que los juegos sean más cortos y emocionantes.

Estos ajustes han incluido permitir que los bateadores intenten robar la primera base, hacer que las bases sean más grandes y fáciles de alcanzar, limitar estrictamente las visitas al montículo de los entrenadores y usar árbitros robot para observar los lanzamientos en el plato. MLB ya ha adoptado algunos de los cambios a nivel de Grandes Ligas. Si funcionan según lo previsto, otros seguirán.

El problema del beisbol.
El beisbol tiene un grave problema de ‘cajón’ y es que con cada temporada que transcurre, los juegos toman más tiempo y casi no hay nada de acción en el diamante.

En el último medio siglo, la duración media de un partido de la MLB ha pasado de 2 horas y media a 3 horas y 11 minutos. El número de pelotas en juego, mientras tanto, ha disminuido. Los hits están cerca de los mínimos históricos, los strikeouts en los máximos históricos.

Acorde con la MLB, el tiempo entre bolas bateadas ha aumentado casi un minuto más que hace dos décadas. Es una tendencia preocupante para un deporte que compite por la atención con las redes sociales que se actualizan al instante y los vídeos virales de ocho segundos.

“La sabermetria le ha quitado emoción al juego”, dicen los expertos
Desde que los aficionados a las estadísticas asumieron el control de las oficinas centrales hace hace 25 años y enseñaron a los equipos que pueden ganar eliminando la aleatoriedad y aplicando los números y gráficas, le han restado mayor emoción a los partidos de pelota.

La sabermetria ha eliminado los robos de base, el bateo aleatorio y otras cuestiones que hacían al beisbol más entretenido. Sin embargo, este modelo de beisbol ha provocado que el juego no sea divertido, pues antepone la estadística a la emoción y adrenalina.

MLB sabe que los espectadores encuentran esto aburrido. Sus propias encuestas muestran que la mayoría de los fanáticos quieren ver triples y robos, los cuales son tan poco comunes como lo han sido en una generación.

“Lo que surge de nuestra investigación es que los fanáticos quieren más béisbol en el juego de béisbol”, dice Morgan Sword, vicepresidente ejecutivo de operaciones de béisbol de la liga, quien trabaja con Theo Epstein, uno de los principales gerentes generales que ha triunfado utilizando la sabermetria.

Epstein, quien se basó en un riguroso cálculo numérico para ayudar a convertir a los Medias Rojas de Boston y los Cachorros de Chicago en campeones de la Serie Mundial, dice que es “muy consciente” de la ironía de que ahora está trabajando para deshacer parte de la lentitud que provocaron sus estrategias.

¿Cómo acabar con el aburrimiento?.
Al buscar la ingeniería inversa del juego para satisfacer a los fanáticos, el béisbol está tomando una página de la NBA y la NFL, las cuales han ajustado sus libros de reglas durante el último cuarto de siglo para liberar el juego ofensivo, lo que lleva a aumentos en la popularidad.

De hecho, el beisbol tenía un enfoque muy conservador hasta antes de la llegada del comisionado Rob Manfred, quien ha interpuesto una serie de lineamientos para acelerar el juego como visitas limitadas a los montículos, cambios de pitcher, entre otras más.

La experimentación llega en un momento delicado para la liga. La pandemia obligó a los equipos de Grandes Ligas a asumir una deuda colectiva récord de ocho mil millones de dolares, dijo Manfred al sitio de noticias Sportico el año pasado. El actual convenio colectivo de MLB expirará en diciembre, y las relaciones con los jugadores son tan tensas como lo han sido desde la huelga más reciente, en 1994.

Sin embargo, la devoción por el análisis de datos y la sabermetria ha orillado al retiro de jugadores más veteranos que siguen esperando otra oportunidad en la agencia libre.

¿El beisbol está a punto de morir?.
El béisbol no está a punto de morir. La industria de las apuestas deportivas ha estado invirtiendo dinero en las arcas de todas las ligas desde que la Corte Suprema de Estados Unidos abrió el camino para su expansión más allá de Las Vegas en 2018.

De hecho, el juego de comodines de la Liga Americana entre los Yankees de Nueva York y los Medias Rojas de Boston del pasado 5 de octubre atrajo a 7.7 millones de espectadores, la mayor cantidad para un juego de MLB en ESPN Estados Unidos desde 1998. Aunado a ello, muchos fanáticos han regresado con entusiasmo a los asientos del estadio a medida que las restricciones de la pandemia se han aliviado.

Sin embargo, siguen existiendo signos subyacentes de deterioro. La asistencia promedio ha disminuido desde 2007 y la participación de los jóvenes se ha estancado.

La MLB carece de la influencia global de la NBA y las clasificaciones televisivas de la NFL. Si la liga no puede resolver su problema de ponches y encontrar formas de recuperar más acción en el juego, corre el riesgo de pasar de su mejor momento a lo irrelevante.

La Liga del Atlántico: Un ‘conejillo’ de indias para la MLB
En febrero de 2019, las dos ligas anunciaron un acuerdo de tres años, a partir de esa primavera, que permitiría a MLB probar los cambios en las reglas, incluidos los árbitros de robots.

Como parte del trato, MLB instaló un dispositivo de rastreo de pelota llamado Trackman en cada campo de la Atlantic League, el cual es aproximadamente del tamaño de una computadora portátil gruesa. Cada uno alberga un radar Doppler y dos cámaras que rastrean la trayectoria de cada lanzamiento y golpe, escupiendo datos sobre la velocidad, las velocidades de giro, los puntos de lanzamiento y los ángulos de lanzamiento.

Lo más notable de los experimentos recientes de la Liga Atlántica es lo fácil que es pasarlos por alto. Una base de 18 por 18 pulgadas se ve casi igual que la estándar de 15 por 15 cuando se ve desde las gradas. Esto es por diseño.

Sin embargo, hay una lista de ideas rechazadas por parte de la Liga, la cual incluye sacar a un defensor del campo, hacer que la pelota sea más grande y hacer que los lanzamientos en recta cuenten más de un strike.

La pandemia también les ha recordado a los fanáticos que nada está escrito en piedra. Esta temporada y la pasada, MLB redujo el número de entradas para dobles encabezados a siete y comenzó cualquier entrada extra con un corredor en segunda base en un esfuerzo por acelerar las cosas.

Hasta ahora, los experimentos de la Liga Atlántica parecen estar funcionando según lo previsto, ayudando a separar lo que funciona de lo que no.

La temporada pasada, después de intentarlo primero en el Atlántico, MLB comenzó a requerir que los lanzadores de relevo terminen una entrada o retiren un total de tres bateadores antes de que puedan ser eliminados del juego.

Fuente: El Financiero.

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