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Miguel Ángel López: «Preferí hacer lo que hice para ganar en bienestar y dignidad».

El ciclista colombiano Miguel Ángel López, autor de una espantá en la penúltima etapa de la Vuelta a España que ha pasado ya a la historia del ciclismo excéntrico, quiso cerrar en una conferencia de prensa virtual desde su domicilio en Colombia el ‘caso Movistar’ -tarea harto difícil- e inaugurar así su segunda fase como corredor del equipo Astana, con el que ha firmado por dos temporadas tras romper hace un mes el contrato que le unía al conjunto español.

Calificó su temporada ‘telefónica’ como «buena». Empezó tarde por la lesión que arrastraba del año anterior y enfermó de Covid-19. Eso no le impidió vencer una etapa y la general final de la Vuelta a Andalucía, la prueba de un día en el Mont Ventoux y ganar la 19ª etapa de la Vuelta con final en el Alto del Gamoniteiru. «El único triunfo del equipo en grandes vueltas», subrayó López.

Justo dos días después de posar feliz en la inédita cumbre asturiana con el mánager del equipo, Eusebio Unzué, y con el presidente ejecutivo de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, ‘Supermán’ rompió amarras, tiró por la borda el podio de la Vuelta a España (iba tercero en la general), se bajó de la bicicleta y su representante compró apresuradamente billete para volar desde Cali a Santiago de Compostela para ver qué se podía hacer para resolver el contrato. Que por cierto se había prolongado por dos años pocos días antes del inicio de la Vuelta a España.

SIN PIZCA DE ARREPENTIMIENTO
«Los que saben de ciclismo desde dentro saben que de un día para otro pueden cambiar las cosas totalmente. Hubo un resto de cosas que poco a poco fueron rebosando la copa y lo mejor que podría hacer era hacer lo que hice para salir del Movistar, tanto para el equipo para mí», dijo sin pizca de arrepentimiento. «Terminé como el corredor que soy y el que va a seguir siendo así», sentenció.

Así quería echarle cerrojazo al asunto: «Yo creo que las cosas pasan por algo, ahora estoy en otro equipo y eso es caso cerrado, no vale la pena seguir hablando del tema. Estoy pensando en el futuro con Astana, trabajando para seguir siendo el corredor que me caracterizo». Pero eso no era suficiente y las preguntas siguieron ahondando en uno de los asuntos menos razonables de la temporada ciclista que acaba de terminar.

Miguel Ángel López trataba de responder sin ser demasiado categórico ni explicativo, como si en alguna cláusula de su resolución de contrato se exigiera confidencialidad, algo que aceptó entre dientes. «Hay que estar donde uno se sienta bien, donde uno pueda lucirse sin que te priven de cosas, sentirse a tu gusto y con todos apoyándote y en buen ambiente, sin tensión ni egoísmo… La reflexión tras todo lo que pasó es que lo más importante es estar donde se puedan hacer las cosas con amor, y no cosas que no gustan».

EL TOUR Y TOKIO
Pero entonces, ¿cómo un mes antes se prorroga el contrato por dos años? Inexplicable después de oír a Miguel Ángel López quejarse de que sufrió mucho en el Tour y que cuando estaba bastante mejor de cómo lo empezó, tras la etapa de Luz Ardiden y contra sus deseos de terminar la carrera en París le dicen que no salga al día siguiente y que empiece a recuperar y preparar la Vuelta. O después de que, en contra de sus deseos y según explicó, también le convencen para que no vaya a Tokio a los Juegos Olímpicos que le hacían ilusión «un sueño de todo deportista».

«Por no llevar la contraria, no asistí a la Olimpiada [sic] por orden del equipo, para no pegarse la paliza de ir a Tokio, regresar y ir a la Vuelta a disputarla. Me preparé para estar en óptimas condiciones. Pero al final duele y jode no haber ido a Tokio», fue desentrañando la madeja de conflictos.

«Es cierto que había renovado mi contrato antes de ir a la Vuelta, pero pasaron cosas, que poco a poco iba descubriendo, no la olimpiada, bajarme del Tour no por decisión mía… Y todo rebosa» insistió López.

LAS COMPLEJAS BICEFALIAS DEL MOVISTAR
«En la Vuelta había mucha tensión de compartir liderato, en Movistar siempre ha pasado así, ya hemos visto con Nairo [Quintana] y otros corredores con la misma tensión. Al verme que tenía dos años de contrato más, preferí hacer lo que hice y romperlo, ganar en bienestar y dignidad, los valores que hay que rescatar en estos casos».

Finalmente Miguel Ángel ‘Supermán’ López dejó más claro de dónde procedían sus problemas: la dirección del equipo y de algunos de sus líderes. Al menos es lo que se desprende de sus palabras: «El trabajo que hacen los gregarios del Movistar es impecable siempre y por eso es una pena que no se les pueda compensar ganando la Vuelta a España y es una lástima que no se tengan los resultados por otros motivos. Eso no se les quita el mérito que tienen los gregarios, los masajistas y los mecánicos. Luego, el equipo no hace la gestión y en los roces con otros no dejan que se vaya más allá».

Arropado por su familia en Sogamoso y empezando a preparar y vislumbrar sus objetivos de 2022, Miguel Ángel López quiere pensar en el Astana y en las grandes jornadas que pueda ofrecer a su parroquia colombiana otra vez con el uniforme kazajo. «A mí nadie me ha regalado nada, me da tranquilidad saber cómo prepararme para volver a estar con los mejores. Y voy a un lugar en el que me valoran y se hacen las cosas de otra manera».

Fuente: El Mundo.

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