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La CDU celebrará ‘pseudoprimarias’ para elegir nuevo presidente.

La derrota histórica de la Unión Cristianodemócrata (CDU) en las elecciones generales celebradas el pasado 26 de septiembre en Alemania ha derivado en otra decisión sin precedentes. La CDU renovará su cúpula tras consultar a la militancia.

«Abrimos un nuevo capítulo en el partido», ha declarado el secretario general, Paul Ziemiek tras la reunión mantenida este martes por la ejecutiva federal para acordar la hoja de ruta a la elección del sucesor del amortizado Armin Laschet.

La ejecutiva tenía poco margen de maniobra. Este fin de semana, los dirigentes de las 300 agrupaciones regionales de la CDU votaron casi unánimemente por preguntar a las bases. La pregunta sobre la mesa no era el sí sino el cómo.

Y se eligió el camino de en medio, para evitar que el partido entrara en un terreno minado, como así advertían algunas de sus figuras ilustres y entre ellas el ex ministro de Finanzas, Wolfgang Schäeuble. La consulta será a modo indicativo y, en consecuencia, no vinculante. El reglamento queda intacto y la última palabra la tiene, como siempre ha sido, los 1.001 delegados que forman el congreso federal.

Las pseudoprimarias se harán por correo. El próximo día se informará por cartas a los militantes, a primeros de diciembre se enviarán las cartas correspondientes y se abrirá la elección. El resultado se conocerá dos semanas después, el día 17.

En el supuesto de que no haya un claro favorito, se abrirá una segunda ronda el 28 de diciembre, cuyos resultados se sabrán el 14 de enero. Todo a tiempo para el congreso federal, que se reunirá los día 21 y 22 de enero en Hannover para refrendar el deseo de las bases, romper un desempate o aupar el que mejor se adapte a los intereses de las agrupaciones regionales y algunas de ellas son muy poderosas.

El camino hasta el congreso está definido, pero faltan candidatos. Se barajan cinco, pero ninguno ha dado un paso adelante. Tres son conocidos, pues concurrieron en su momento contra Laschet. Se trataría del exlíder del grupo parlamentario, Friedrich Merz, del ministro de Sanidad, Jens Spahn y del diputado Norbert Röttgen, miembro de la comisión parlamentaria de Asuntos Exteriores. Se cuenta igualmente con las candidaturas del presidente en ejercicio del grupo parlamentario de la Unión, Ralph Brinkhaus y del jefe del ala económica, Carsten Linnemann.

El perfil de esos eventuales candidatos es distinto, salvo que los cinco son hombres y proceden de la agrupación regional más fuerte de la CDU, la de Renania del Norte-Westfalia. La CDU tendrá, pues, un presidente de Alemania occidental, donde la CDU es más fuerte Merz y Linnemann, su versión 20 años más joven, son más conservadores y los que más acento ponen en la economía.

Laschet, conciliador hasta el final, confía en poder parar la consulta antes del congreso haciéndola innecesaria. «No me gustaría ver un congreso federal dividido, el de unos luchando contra otros», sostiene el presidente saliente, el segundo intento fracasado de liderar el partido desde que la canciller Angela Merkel cediera las riendas a Annegret Kramp-Karrembauer hace sólo tres años.

El deseo de Laschet es poco realista. Requeriría que los eventuales candidatos se pusieran de acuerdo entre sí y aparcaran su ambición a favor de uno solo. «Se que es complicado, pero vamos a intentarlo», sostiene Laschet, que nunca se da por vencido hasta que los hechos le superan. Así ocurrió cuando , aun habiendo perdido las elecciones a favor del Partido Socialdemócrata (SPD), se dijo dispuesto a intentar formar Gobierno.

Fuente: El Mundo.

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