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Sheinbaum participa como investigadora en estudio científico sobre variante agresiva de covid-19.

Claudia Sheinbaum participó en una investigación académica sobre una de las variantes más agresivas del virus Sars-CoV2, que causó el mayor impacto en hospitalizaciones y muertes durante la segunda ola de la pandemia en la Ciudad de México.

En su faceta de investigadora, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México colaboró en el artículo publicado en la revista especializada Viruses el 29 de octubre titulado El panorama evolutivo de la variante B.1.1.519 del Sars-CoV2 y su impacto clínico en la Ciudad de México, en el cual participaron 25 investigadores.

Los especialistas analizaron el impacto y desarrollo de esta variante de covid, que fue la de mayor prevalencia en la capital del país hasta mayo pasado, cuando llegó con fuerza la variante Delta.

El grupo de trabajo lo encabezó Alberto Cedro-Tanda, del Instituto Nacional de Ciencias Genómicas (Inmegen), pero en el listado también aparecen la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum; la secretaria de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz, y los directores generales del Inmegen, Luis Herrera, y del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición ‘Salvador Zubirán’, David Kershenobich.

Sheinbaum condujo las dos etapas más graves de la pandemia en la Ciudad de México cuando inició la pandemia y los casos llegaron a tener a los hospitales de la capital del país a más del 90 por ciento, y posteriormente, al inicio de 2021 cuando la variante Delta ya estaba presente y comenzó a repuntar el número de casos de covid.

De acuerdo con la publicación, en la que colaboró la jefa de Gobierno, quien tiene el grado de investigadora por el Instituto de Ingeniería de la UNAM, el primer paciente portador de la variante B.1.1.519 se detectó en la Ciudad de México en noviembre de 2020, por lo que fue el segundo caso registrado a nivel mundial. Para mayo de este año esta variante ya estaba presente en 31 países, como Estados Unidos, Canadá y Alemania. «Observamos que la variante B.1.1.519 se asoció significativamente con enfermedad grave, hospitalización y muerte.

Esto fue particularmente cierto con los síntomas relacionados con la enfermedad grave, como disnea, dolor torácico y cianosis, que fueron más prevalentes en las infecciones de la variante B.1.1.519 en comparación con las variantes no B.1.1.519», destacaron en las conclusiones de la investigación publicada en Viruses. Los especialistas que integraron el grupo de trabajo destacaron que el riesgo de padecer covid grave fue mayor en quienes padecían comorbilidades como diabetes, obesidad e hipertensión.

Y llegaron a la conclusión de que el tratamiento para atender a los portadores del virus era con dexametasona, pues contribuía a reducir la mortalidad en pacientes ya hospitalizados.

«Algunas terapias anti-Sars-CoV-2, como la dexametasona, se han asociado con una reducción de la mortalidad en pacientes hospitalizados que reciben asistencia respiratoria y se ha encontrado que la combinación de anticuerpos monoclonales de regeneron reduce las muertes de pacientes hospitalizados con covid-19 grave que no han montado su propia respuesta inmune».

Además, destacaron que la vigilancia genómica tiene un papel decisivo en la identificación de variantes emergentes del Sars-CoV2 y en la orientación de las decisiones del sistema de salud pública y añadieron que el análisis evolutivo detallado es importante para comprender el origen y la progresión de variantes de nueva evolución. Cualquier asociación clínica significativa podría ser de interés en manejo y contención de pandemias, destacaron.

Variante B.1.1.519, «bajo vigilancia»

La Organización Mundial de la Salud (OMS) cataloga la variante B 1.1.519 como «bajo vigilancia». De acuerdo con el Consorcio Mexicano de Vigilancia Genómica, con corte al 25 de octubre, esta variante sigue presente en el país, aunque en una baja proporción, ya que la de mayor prevalencia en todo el territorio es Delta, junto con sus diversos linajes.

Los resultados del estudio coinciden con los de otra investigación publicada también por científicos mexicanos en la misma revista, bajo el título Análisis genético de variantes del Sars-CoV2 en México durante el primer año de la pandemia de covid-19.

Esta investigación fue encabezada por Blanca Taboada, del Departamento de Genética del Desarrollo y Fisiología Molecular del Instituto de Biotecnología de la UNAM, y participaron 22 especialistas más, entre los que se encuentra Andreu Comas, investigador de la Facultad de Medicina y Centro de Investigación en Ciencias de la Salud y Biomedicina, Universidad Autónoma de San Luis Potosí. En los resultados del estudio, los especialistas señalaron que «después de un año de la pandemia en México, observamos distintos patrones de distribución y diseminación de linajes en todo el país.

En particular, el mayor número de secuencias obtenidas de las regiones central y norte nos permitió determinar sus diferentes dinámicas. Por ejemplo, los linajes sucesivos dominaron la pandemia en el centro de México entre febrero de 2020 y febrero de 2021, comenzando con B.1, B.1.1.222 y B.1.1.519. Una observación sorprendente fue el surgimiento del linaje B.1.1.519 que rápidamente desplazó a otros linajes».

Fuente: Milenio.

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