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Macron relanzará las centrales nucleares.

Vacunas, empleo y centrales nucleares. Presidencial pero pescando votos en el electorado de derechas. Emmanuel Macron volvió a dirigirse a los franceses en una nueva alocución desde el Elíseo. Solemne pero ronco, confirmó que Francia volverá a construir centrales nucleares al tiempo que redoblará su apuesta por las energías limpias para cumplir con los objetivos climáticos. En octubre ya anunció la inversión de 1.000 millones de euros en pequeños reactores nucleares modulares, en su plan para reindustrializar Francia para 2030 y descarbonizar su economía.

«No hemos terminado con el virus, la quinta ola ha comenzado en Europa» dijo el presidente de la República. Por eso, a partir del 15 de diciembre, los mayores de 65 años y los pacientes de grupos de riesgo necesitarán acreditar la tercera dosis para disponer del pase sanitario, el sésamo QR que permite acceder a museos, centros culturales, estadios y restaurantes.

El próximo mes, Francia abrirá la posibilidad de recibir la tercera dosis a los que están entre 50 y 64 años. Aunque la situación es menos grave que en los países vecinos como Alemania donde la tasa de incidencia supera los 202 casos frente a lo 73 de Francia, Macron la dramatizó señalando que «la última semana ha aumentado un 40%».

Macron sacó pecho del buen ritmo de la vacunación que hace de «Francia uno de los países más protegidos del mundo». Y es cierto porque sólo España (80%) y Portugal superan su porcentaje de población vacunada (75%) pero tiene un problema con cinco millones de refractarios que no han recibido ninguna dosis. «Vacúnense» les instó apelando a la solidaridad.

El Elíseo había filtrado que habría sorpresas en el primer discurso desde el 12 de julio. Y las hubo. Macron confirmó que la controvertida reforma de las pensiones no se hará en este mandato que concluye en abril. Aunque se ratificó en sus principios lo que augura que volverá a intentarlo si logra ser reelegido.

Para compensar su renuncia, y asentar su balance de reformador, Macron anunció un endurecimiento del subsidio de desempleo. A partir de 1 de diciembre habrá que haber trabajado seis meses en los últimos dos años para cobrar el paro en lugar de cuatro como hasta ahora. Y los parados «que no busquen activamente» trabajo se verán privados de subsidio. El presidente lo justificó así: «Nuestra economía crea empleos como nunca. Es insostenible que haya tres millones de personas en paro mientras muchas empresas tienen problemas para reclutar trabajadores».

El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé que el paro baje a fin de año hasta el 7,8% cerca del 7,2 pre crisis. Lo que hace creíble el objetivo presidencial del 7% al final de su mandato. Sería un éxito indudable (la última vez que el paro bajó en Francia del 7% fue… ¡en 1981!) que daría credibilidad al reto de llegar al pleno empleo (5% de paro) en 2025.

La economía francesa va a toda máquina. Este mismo martes el FMI aumentó su previsión de crecimiento para 2021 hasta el 6,75%, impulsado por «un fuerte reboten del consumo y la inversión» en el segundo y tercer trimestres. El gobierno francés trabaja con una previsión del 6,25 en línea con la anterior del FMI, 6,3%. El Banco de Francia subió el lunes su previsión hasta ese mismo 6,75%.

«Francia es ahora una de las economías más dinámicas de Europa» declaró este martes el ministro de Economía, Bruno Le Maire. La economía francesa creció un 3% en el tercer trimestre, el mejor dato en medio siglo, con lo que ha alcanzado el nivel anterior a la crisis.

UN LÍDER ASENTADO EN ‘PRIME TIME’
Fue la novena alocución del presidente desde el comienzo de la pandemia. Siempre a las 20 horas, cuando arranca el ‘prime time’ vespertino en Francia. Difundido por las principales cadenas y los cuatro canales todo noticias, ha batido récords históricos de audiencia. Solemne, presidencial, convincente, Macron ha encontrado el formato idóneo para asentar su liderazgo, contestado en la calle antes del Covid con largos conflictos con fondo económico (chalecos amarillos) o social (huelga contra la reforma de la jubilación).

La popularidad de Macron, tras subir y bajar como un yoyó al compás de esas tensiones sociales, se ha asentado y es notoriamente mejor que la de sus dos predecesores en el Elíseo, Nicolas Sarkozy y François Hollande. A cinco meses de las presidenciales, Macron encabeza todos los sondeos. En el último, publicado hoy mismo, obtiene el respaldo del 23/24% de los franceses.

La encuesta de Harris Interactive confirma el ‘tirón’ de Eric Zemmour, polémico analista de la derecha dura que sin ser aún candidato, aumenta su respaldo popular hasta el 18/19%. Ensayista superventas, ha desalojado a líder de la extrema derecha Marine Le Pen (15/16%) de la segunda posición. El mejor candidato de la derecha clásico, inmersa en un largo proceso de selección de su candidato es el cuarto aspirante: Xavier Bertrand (14%). El candidato de la extrema izquierda, Jean Luc Mélenchon es quinto (10%) y el ecologista Yannick Jadot, sexto (8%).

Numerosas voces de la oposición habían desacreditado previamente la intervención del jefe del Estado. «Un mitin televisado» venían a decir. Sin llegar a tanto, es evidente que Macron no quiere dejar a la derecha y sus debates de candidatos a la candidatura y a los dos gallos de la extrema derecha copar el espacio mediático. Nada mejor que un discurso de derechas para ello.

Fuente: El Mundo.

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