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La Policía identifica a un refugiado sirio como el autor de la explosión de Liverpool.

La policía británica ha identificado a Emad al Swealmeen, un refugiado sirio de 32 años, como el pasajero que murió en la explosión de un taxi en la maternidad de Liverpool. Eman, también conocido como Enzo Almeni tras su conversión al cristianismo, planeaba posiblemente atentar contra la catedral anglicana de la ciudad coincidiendo con la celebración del Día del Armisticio en el que participaron más de mil militares, según revela ‘The Daily Mail’.

Emad al Swealmeen tenía al parecer problemas mentales y tenía antecedentes por haber sido detenido con un cuchillo en la mano en el centro de Liverpool en 2014, aunque no figuraba aparentemente en la lista de sospechosos de radicalismo. El refugiado, de madre iraquí, llegó al Reino Unido hace ocho años y recibía el apoyo de un grupo de voluntarios cristianos. Era un aficionado de los coches de carreras y se había cambiado el nombre en honor a Enzo Ferrari.

Otros cuatro sospechoso, entre los 20 y los 26 años, fueron detenidos en las horas siguientes a la explosión, de la que escapó malherido el taxista David Perry, que alertó sobre las intenciones de su pasajero, muerto en la explosión. El testimonio fue vital para la intervención de la unidad contraterrorista y del MI5.

La explosión fue declarada como «incidente terrorista» el lunes por la mañana.

El ‘premier’ Boris Johnson convocó un gabinete de emergencia Cobra y la alerta antiterrorista subió a nivel de «riesgo severo» por el segundo atentado en menos de un mes (el 15 de octubre murió asesinado a punta de cuchillo el diputado conservador David Amess, a manos de un joven de origen sudanés, Ali Harbi Ali).

«Lo ocurrido es un claro recordatorio de que debemos permanecer muy vigilantes», declaró Boris Johnson, que prefirió no hacer comentarios sobre la investigación o sobre el móvil del incidente.

El detective Jer Andre Meeks facilitó poco después el nombre del fallecido y su supuesta vinculación con los cuatro detenidos en la calle Sutcliffe y en la avenida Rutland, desde donde tomó el taxi el domingo rumbo al Hospital de Mujeres. Según anticipó ‘The Daily Mail’, su objetivo podría haber sido la cercana catedral anglicana de Liverpool, donde más de mil militares y autoridades locales celebraban a esas horas el Día del Armisticio.

La explosión ocurrió poco antes de las once de la mañana, cuando se cerró el perímetro de seguridad para el acto oficial. El conductor, David Perry, logró escapar del vehículo en el momento en que se produjo la deflagración. Boris Johnson ensalzó «el increíble coraje» del taxista, mientras la alcaldesa de Liverpool Joanne Anderson dijo que sus «esfuerzos heroicos» había servido para evitar «un terrible desastre en el hospital».

«No está clara cuál es la motivación de este incidente», declaró por su parte el subcomisario Russ Jackson, de la unidad contraterrorsita del Noroeste. «Nuestras investigaciones indican la existencia de un explosivo improvisado y construido por el pasajero del taxi».

«La razón por la que eligió la maternidad de Liverpool es desconocida, al igual que lo es el motivo de la rápida explosión», alegó Jackson. «Somos conscientes de que a corta distancia de allí se estaba celebrando el Día de Armisticio y que la la explosión ocurrió poco antes de las once de mañana, cuando arrancaron los actos».

Tres jóvenes de 21, 26 y 29 años fueron detenidos a las pocas horas por su presunta relación con los hechos. La declaración del taxista llevó a policía a efectuar varios registros domiciliarios y detener a un cuarto sospechoso de 20 años el lunes por la mañana.

La noticia, bautizada por los tabloides como ‘la bomba del Día de la Amapola’, ha vuelto a disparar el temor a atentados terroristas en el Reino Unido, apenas un mes después del asesinato del diputado conservador David Amess en la localidad de Leigh on Sea.

Fuente: El Mundo.

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