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Los socialistas griegos eligen a Nikos Andrulakis como su nuevo presidente.

La segunda vuelta de las elecciones para elegir al nuevo presidente socialista griego, tras el inesperado fallecimiento de Fofi Yenimatá (que llevaba años luchando discretamente contra un cáncer que se expandió), cambia el futuro político griego. Más de 200.000 personas votaron este domingo y resultó elegido por mayoría, con un aplastante 68,42%, Nikos Andrulakis, un ingeniero cretense de 42 años. Derrotó en esta votación final a Yorgos Papandreu, que sólo obtuvo el 31,55%.

«El PASOK ha vuelto y está aquí, unido y fuerte» afirmó ayer noche Andrulakis, rodeado de banderas blancas y verdes con el conocido símbolo del sol verde. Y lo ha dejado claro: «Hoy se abre una nueva página para el partido democrático». Son palabras que recuerdan a los tiempos del fundador del movimiento socialista panhelénico PASOK, Andreas Papandreu, pero con un nuevo tinte. Y dejan bien claro que ahora quienes abandonaron el partido y se fueron con los radicales (llevándolos a las victorias electorales de 2015) serán bien recibidos de vuelta a su partido.

Andrulakis ha regresado simbólicamente a las raíces haciendo declaraciones desde la antigua sede del partido, en la calle Jarilaos Trikupi, insistiendo en que el partido es más fuerte tras la gran participación en estas elecciones. Υ lo confirman los analistas políticos: coinciden estas elecciones con el ascenso del partido en las encuestas de intención de voto en las últimas semanas. Se debe en parte a que la ruda oposición de los radicales no acaba de convencer y el partido gubernamental acusa el cansancio de sus electores debido en gran parte a la pandemia y a sus consecuencias sanitarias y económicas, así como a la crisis energética y la subida de los precios.

Nuevo rostro con llamamientos a la unidad
Muchos de los votantes socialistas y amigos (podían votar también gente sin carnet del partido, pagando 3 euros) son los que han preferido un rostro relativamente nuevo y poco conocido: Nikos Andrulakis es un ingeniero de 42 años. Activo en política desde la universidad, llegó a ser de forma paralela con su trabajo en el sector privado miembro de las juventudes del PASOK, y a partir del 2014 miembro del poderoso comité central que le eligió rápidamente secretario político.

En 2014 fue elegido uno de los dos miembros socialistas del Parlamento europeo (con la formación Elia, reuniendo a socialistas y otros votantes de centro izquierda), siendo reelegido en 2019. Y el que trabaje hasta ahora en Bruselas fue lo que más destacaba Yorgos Papandreu cuando quiso volver a presidir el partido, insistiendo que un presidente de partido debía tener su escaño en el Parlamento griego.

El 68% de los electores de ayer domingo no le dieron la razón y prefirieron a este rostro más joven y sin pasado. Porque Yorgos Papandreu fue el primer ministro de la gran victoria en 2009 pero llevó el país al primer rescate, dimitió, formó un nuevo partido que fracasó y volvió a su «casa». Demasiado bagaje para quienes quieren que los socialistas vuelvan a ser el segundo partido del país y pueda animar a que los electores que le votaron durante años abandonen a los radicales y regresen. Y lo más importante, se necesita ganarse a los más jóvenes. Por eso el primer mensaje de Andrulakis ayer noche ha sido claro: un mensaje de agradecimiento a todos los votantes y un llamamiento a la unidad, «el legado básico de nuestra difunta presidenta, Fofis Gennimata». El cretense insistió en que se compromete a honrar su mandato de «renovación, unidad y autonomía política». Y deja atrás las palabras Movimiento para el Cambio, KINAL, que era el nombre de la formación de centro izquierda. Ahora, insiste, «regresa el PASOK».

Fuente: ABC.

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