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Scholz viaja a Roma para reafirmar la sintonía bilateral que logró Angela Merkel.

Italia y Alemania han acordado poner en marcha un plan de acción para trabajar juntos con el fin de «fortalecer la integración europea e incluso, si es posible, acelerar ese proceso». Este es el principal resultado de la visita a Roma del nuevo canciller alemán, Olaf Scholz, invitado por el primer ministro italiano, Mario Draghi. El mensaje de este último ha sido muy claro: «Nuestros países hablarán con una sola voz».

En rueda de prensa tras su encuentro en el Palacio Chigi, sede de la Presidencia del Gobierno, Draghi se refirió a los desafíos que Alemania e Italia desean afrontar: «Es nuestra voluntad trabajar juntos para afrontar los grandes retos europeos: gestionar la pandemia, la recuperación económica y la lucha contra el cambio climático.

Queremos fortalecer la cooperación en ciencia, tecnología e investigación».

El canciller alemán y el primer ministro italiano han reiterado la importancia de «estar cerca de los más afectados por la transición ecológica y digital», es decir, las familias y las empresas. «La cohesión social es fundamental para avanzar en todos los frentes», explicó Draghi.

Pacto de Estabilidad
Otro tema importante que abordaron fue el Pacto de Estabilidad de la Unión Europea, mostrándose de acuerdo en que la pandemia ha impuesto la necesidad de establecer nuevas reglas. Draghi explicó que la futura discusión sobre las nuevas reglas fiscales de la Unión Europea podría ser potencialmente «más simple» que otros temas. Todos los países están llamados a financiar proyectos sin precedentes en los campos de la transición digital, ambiental y la defensa, recordó Mario Draghi, por lo que «son necesarias nuevas reglas fiscales».

Draghi y Scholz han mostrado públicamente también su acuerdo sobre la «construcción de una defensa común europea» y la necesidad de cambiar la regla de la unanimidad para adoptar decisiones por mayoría en la UE.

Protagonismo en Europa
Con su encuentro con Scholz, el expresidente del Banco Central Europeo da así otro importante paso para que Italia juegue un papel de protagonista destacado en Europa, tras el histórico Tratado del Quirinal firmado el pasado 26 de noviembre con el presidente Emmanuel Macron, en Roma, para reforzar las relaciones franco-italianas y favorecer la integración europea. Con Mario Draghi al frente del Gobierno en Italia, se ha abierto la posibilidad de una fuerte triangulación entre Berlín, París y Roma.

Fruto de la nueva relación entre Alemania e Italia es el denominado, de momento, ‘plan de acción’, que podría concretarse en un tratado o un acuerdo, según aclaró Mario Draghi: «Por ahora» hemos empezado «a identificar una serie de áreas y temas», en todos los campos más relevantes, desde la inmigración a la defensa, desde la economía a la política energética, la seguridad y la cultura. Con Draghi al frente del Ejecutivo, las relaciones entre Berlín y Roma, que estuvieron marcadas por las andanadas del líder de la Liga, Matteo Salvini, contra Alemania durante el Gobierno de Giuseppe Conte, han cambiado sustancialmente en menos de un año.

Fuente: ABC.

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