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El Real Madrid no se deja sorprender: Yabusele y Heurtel lideran el triunfo en Badalona.

Estaba sobre aviso el Real Madrid, pues la emboscada del Baxi Manresa en el Palau se solapó con el inicio de su partido en Badalona. Los que luchan contra la tiranía de los grandes, esas revelaciones que casi nunca logran llevarse algo a la boca, si quiera cosquillas al dominio de Barça y Madrid. Lo logró el Manresa, fiesta mayor; Yabusele, bien acompañado por Llull, Taylor y finalmente Heurtel, celebró su renovación impidiendo la alegría verdinegra y manteniendo más líder a su equipo, cabeza de serie número uno ya para la próxima Copa. [71-90: Narración y estadísticas]

Porque Manresa y Joventut son dos de los animadores de la Liga Endesa. Los de Carles Durán, más asentados en los últimos tiempos, de regreso de sus penurias económicas, ya dispuestos a reconciliarse con su inmensa historia. Los de Pedro Martínez, desde la modestia, ya casi con los dos pies en la Copa. Su exhibición en el Palau (95-96), donde no ganaban desde 1996, fue antológica. Un triunfo en la prórroga con tipos tan desahogados como Chime Moneke (18 puntos, 13 rebotes), Sylvain Francisco (25 puntos, 18 en la segunda mitad) o Ismael Bako. Joe Thomasson acumulaba cero puntos y seis fallos en los lanzamientos hasta que metió el triple ganador. «Es un día histórico para un club humilde», resumió su entrenador.

Por un momento, pareció que el guion se podía repetir unos kilómetros más allá. Especialmente durante un segundo cuarto en el que el Joventut se subió a las barbas blancas a partir de su agresividad defensiva y su ímpetu por el rebote, de un parcial atronador de 25-7, con Kevin Willis corriendo la cancha como sus antepasados lo hacían en las llanuras norteamericanas -tiene raíces indias- y con triples inverosímiles como el de Pau Ribas sobre la bocina.

Los locales llegaron a mandar por 11 (40-29) y, ahí la clave, un triple de Llull, otro de William-Goss… y el Madrid se fue al descanso con otra cara, torniquete a la sangría. Lo volvió a intentar La Penya en el inicio del segundo acto (51-41), pero entonces Llull tocó a rebato como acostumbra. Emergió toda la contundencia blanca, cerrando las puertas ofensivas del rival, asestando un parcial de 0-15… Cuando quiso reaccionar el Joventut, ahí estaba Heurtel con la guadaña de sus triples: acabó con 20 puntos.

La semana en la que se confirmó la vuelta de Deck, el día en que Yabusele renovó hasta 2025… Músculo blanco en el invierno de todas las promesas, tan en las Antípodas de las miserias de tan solo hace un año.

Fuente: ABC.

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