Slider
Publicidad
previous arrow
next arrow
Slider

Al-Attiyah salva un momento crítico y Loeb se enfrenta a una sanción por perder una rueda.

Las palabras de Nasser Al-Attiyah en la meta de Wadi Ad-Dawasir reflejaban la sensación de alivio de todo el Toyota Gazoo Racing. «Tenemos suerte de haber perdido sólo siete minutos», comentó el líder del Rally Dakar tras la disputa de la octava etapa, donde debió exprimir su Hilux sólo con la tracción delantera ante el acoso de Sebastian Loeb. El triunfo en la especial de 395 km correspondió a Mattias Ekstrom, mientras Carlos Sainz se quedó a sólo tres segundos de redondear un triplete de Audi.

«Durante toda la jornada he conducido muy asustado y en el tramo final pensé que ya daba todo igual, así que intenté apretar al máximo», explicó Al-Attiyah, que conserva una ventaja de 37:58 sobre Loeb, que apretó de firme durante toda la jornada, pese a sufrir un pinchazo en el kilómetro 28. Tras cambiar la rueda con gran celeridad, el piloto del Bahrain Raid Xtreme prosiguió con su ofensiva sobre el príncipe qatarí.

«Mantuvimos un gran ritmo hasta la neutralización, pero ahí nos dimos cuenta que habíamos perdido nuestra segunda rueda de repuesto», detalló Loeb, que admitio haber terminado este lunes «no muy bien». El panorama puede oscurecerse aún más para el campeón del Mundial de Rallies a lo largo de este lunes, dado que la dirección de carrera ha confirmado que los comisarios de la FIA van a investigar su incidente.

Según el artículo 51.4.1 del reglamento deportivo del Mundial de Rally Raid «cualquier rueda instalada en un vehículo o dentro de un vehículo debe llegar al siguiente vivac o a la siguiente zona de asistencia remota. Bajo ninguna circunstancia estas ruedas o piezas pueden dejarse dentro o fuera de estas zonas». De este modo, Loeb podría perder la ventaja que había atesorado sobre la arena respecto a Al-Attiyah.

SAINZ, «CONTENTO» CON EL RS Q E-TRON
La posible sanción abriría la puerta del triplete a Audi, donde Sainz terminó cuarto, mientras Stephane Peterhansel únicamente cedió 49 segundos sobre Ekstrom, en el día más feliz para el piloto sueco. Un refrendo para el equipo dirigido por Sven Quandt, capaz de mantener de forma regular su RS Q e-tron en el ritmo de la cabeza.

De esa mejoría también anda siendo partícipe Sainz, esta vez sin problemas de navegación y capaz de sobreponerse a dos pinchazos lentos que le obligaron a sendas paradas. «Fue una etapa digna del Dakar. La disfruté de verdad y estoy contento con el coche», subrayó el madrileño, con cuatro días por delante para seguir mostrando la mejoría de su vehículo eléctrico.

«Veníamos diciendo que esta segunda semana estaríamos mejor preparados. La intención es seguir en la línea que llevamos y seguir aprendiendo», detalló Sainz, sólo lastrado por los 2.200 kg del RS Q e-tron. «Nos falta un poquito, porque el peso nos sigue penalizando. Pero si con estos datos vamos como vamos, quiere decir que el día que consigamos bajarlos, que seguro que Audi trabajará en ello, se mejorará», finalizó el triple ganador del raid más duro del mundo (2010, 2018, 2020).

Fuente: El Mundo.

Publicidad
previous arrow
next arrow
Slider