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La Unión Europea abrirá un pasillo hacia el Báltico para el comercio con Kiev.

La Comisión Europea propone establecer rutas comerciales especiales entre Polonia y Ucrania para garantizar que los productos alimenticios y los animales vivos puedan moverse con la mayor facilidad posible en ambas direcciones para tratar de reducir los efectos de la guerra en la cadena de suministros de los productos agrícolas. Hasta ahora, el comercio con Ucrania discurría a través del mar Negro o de las rutas fluviales del Danubio que están cegadas por la ofensiva rusa.

El comisario de Agricultura, el polaco Janusz Wojciechowski, ya ha dicho que «la Comisión Europea está lista para organizar esos pasillos verdes» para permitir a Ucrania exportar alimentos a través del mar Báltico desde puertos polacos. También ha hablado con el primer ministro de Varsovia, Mateusz Morawiecki, «y me ha confirmado que está dispuesto a hacer todo lo posible para apoyar a Ucrania».

La guerra ha supuesto un freno brusco en la llegada de determinados elementos necesarios para la industria agroalimentaria de los que Ucrania es uno de los principales productores como semillas de girasol, trigo o maíz. Pero también la guerra está provocando una destrucción importante en determinadas zonas y los calendarios de siembras y cosechas van a verse limitados por los combates. Por ello, los canales que propone la Comisión pueden servir también para llevar a Ucrania productos alimenticios desde Europa.

Wojciechowski recordó que al inicio de la pandemia de Coronavirus la Comisión renunció a controlar la conformidad de determinados productos alimenticios porque los cuellos de botella que se produjeron con las medidas de confinamiento causaron cierta escasez temporal en algunas partes del mercado comunitario.

Actividad de alto riesgo
Sin embargo, el comisario insistió en que por ahora la primera prioridad debería seguir siendo ayudar a los refugiados que huyen de Ucrania y que todo el transporte comercial hasta la frontera polaca sería una «actividad de alto riesgo» en las actuales circunstancias debido a los bombardeos rusos.

Los líderes del G-7, que se reunieron en Bruselas el jueves de la semana pasada, ya dejaron clara la importancia que atribuyen a mantener el flujo del comercio internacional de alimentos y evitar las medidas proteccionistas en el resto del mundo para acaparar productos básicos. En Europa ha sido el Gobierno híngaro el único que ha impuesto controles de los cereales que salgan de sus fronteras, supuestamente porque puede prever un periodo de escasez. Hungría ya se ha enfrentado al resto de países de la UE por su negativa a dejar pasar la ayuda militar a Ucrania y ahora el comisario de Mercado Interior, Thierry Breton, ha dicho que esta es una medida «absolutamente inaceptable».

Fuente: ABC.

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