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Castro reaparece con motivo del 1 de Mayo y la muerte del histórico Ricardo Alarcón.

El líder revolucionario Ricardo Alarcón de Quesada, que ocupó, entre otros cargos, el de embajador de Cuba ante la ONU y la Presidencia de la Asamblea Nacional del Poder Popular por más de dos décadas, falleció el 1 de Mayo a la edad de 84 años. Aunque desde las instituciones no se concretó la causa del deceso, fuentes consultadas por ABC, bajo condiciones de anonimato, revelaron que la salud del exdiplomático se encontraba muy deteriorada debido a graves problemas renales.

Alarcón se vinculó desde joven al Movimiento 26 de Julio, la organzación dirigida por Fidel Castro que luchó contra la dictadura de Batista (1952-1958). Tras el triufo de la revolución (1959), fue elegido presidente de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) y, poco después, designado director de América del Ministerio de Asuntos Exteriores.

Durante su trayectoria, fue, además, miembro del Comité Central del Partido desde el Segundo Congreso, e integrante de su buró político desde el Quinto.

Entre sus servicios al castrismo, destaca su papel en las negociaciones con Estados Unidos, en 1994, para poner fin a la ‘crisis de los balseros’, que culminó con un acuerdo migratorio entre ambas naciones. También resalta su intensa participación en la campaña para la liberación de los cinco espías cubanos detenidos en 1998 en Estados Unidos por infiltrarse en organizaciones anticastristas del sur de Florida.

Los cubanos recuerdan a Alarcón tanto por sus largos discursos en la televisión y el Parlamento como por su respuesta en 2008 a Eliécer Ávila, entonces estudiante de la Universidad de Ciencias Informática (UCI), cuando le preguntó en un acto público por qué los cubanos tenían prohibido viajar al exterior. «Si todos los cubanos pudieran viajar, el cielo se llenaría de aviones», respondió a Ávila, hoy uno de los principales opositores cubanos en el exilio.

Desde 2013, cuando fue ‘liberado’ de sus funciones al frente de la Asamblea Nacional y como miembro del buró político del PCC, vivía en el completo ostracismo.

Reaparece Raúl Castro
La muerte de Alarcón ocurrió en medio de una de las mayores convocatorias del régimen cubano en los últimos tiempos: el desfile del 1 de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores. Se trata de una conmemoración con la que, después de dos años sin celebrarse por la pandemia, la cúpula pretendía demostrar «la firme e incondicional decisión de continuar consolidando nuestro Modelo Económico-Social de Desarrollo Socialista» y el respaldo del pueblo «a la inmensa obra de la Revolución», según resaltaron en la convocatoria.

Intentando captar la participación ciudadana de aquellos ‘románticos revolucionarios’, se llegó incluso a anunciar la presencia de Raúl Castro en el desfile. El 29 de abril reapareció brevemente durante la ceremonia de entrega de la pañoleta azul, la representación del paso de grado, al nieto mayor de Miguel Díaz-Canel.

Una bandera rusa en apoyo a la invasión de Ucrania en Cuba
Una bandera rusa en apoyo a la invasión de Ucrania en Cuba
Desde que en abril del pasado año el exmandatario cubano y general de Ejército designara como su sustituto al frente del PCC a Díaz-Canel, al que también había entregado la Presidencia en 2018, se ha mantenido alejado de los actos públicos. En 2022, tan solo se le había visto el 27 de enero en La Habana, durante la tradicional Marcha de las Antorchas. Según fuentes de ABC, Castro, que cumplirá el mes próximo 91 años, se encuentra gravemente enfermo, fue tratado de cáncer de esófago y recto y ha usando durante meses una bolsa de colostomía.

Previo a la fecha, y como suele suceder en conmemoraciones oficiales o durante convocatorias a protestas de la sociedad civil, la Seguridad del Estado cubana se encargó de citar, amenazar, arrestar o sitiar en sus viviendas a periodistas independientes y activistas de derechos humanos para así evitar «acciones públicas subersivas, violentas y provocadoras».

Fuente: ABC.

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