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China y EU ampliarán los canales de comunicación

Taiwán, el tema más importante y de mayor riesgo, dice el gigante asiático.

Pekín. Estados Unidos y China acordaron ayer ampliar el diálogo para mejorar sus relaciones, que viven su peor momento en años, durante la primera jornada de una visita a Pekín del secretario estadunidense de Estado, Antony Blinken, en la que tuvo conversiones sinceras y constructivas con su homólogo chino, Qin Gang.

En todo caso, tras este primer intercambio Washington y Pekín no lograron superar sus desacuerdos más serios, aunque pudieron discutirlos de manera constructiva, destacaron ambas partes.

Tras una reunión de siete horas y media, seguida de una cena, los funcionarios subrayaron su deseo de mantener unas relaciones estables y predecibles, pero China dejó claro que considera Taiwán el asunto más importante y el de mayor riesgo.

En la primera visita a China de un secretario de Estado en cinco años, Blinken subrayó la necesidad de reducir el riesgo de percepciones y cálculos erróneos en sus conversaciones con el ministro Qin, informó el Departamento de Estado.

En un lenguaje sorprendentemente similar, ambas partes afirmaron que las conversaciones fueron útiles. Los dos gobiernos señalaron que el progreso en las cuestiones que les dividen sigue siendo un trabajo en curso, mientras el ministerio chino de Asuntos Exteriores aseveró que la relación con Estados Unidos está en el punto más bajo desde su existencia.

Blinken hizo énfasis en la importancia de mantener canales de comunicación abiertos para reducir el riesgo de percepciones erróneas, indicó el portavoz del Departamento de Estado, Matthew Miller.

El estado actual de la relación no sirve a ninguno

Los chinos, por su parte, reafirmaron su postura de que el estado actual de las relaciones no sirve a los intereses fundamentales de los dos pueblos ni satisface las expectativas compartidas de la comunidad internacional.

Qin aceptó una invitación para visitar Washington, pero no se fijó fecha, y aseguró que los dos diplomáticos trabajarán juntos para ampliar el número de vuelos entre las dos economías más grandes del mundo, al mínimo desde la pandemia de covid-19.

Ambas partes hicieron hincapié en la importancia de facilitar las visitas de sus ciudadanos, y los medios estatales chinos afirmaron que acordaron discutir el aumento de la acogida de más estudiantes y empresarios.

El jefe de la diplomacia estadunidense tendrá nuevas reuniones hoy antes de abandonar China, y no se descarta que se encuentre con el presidente chino, Xi Jinping.

Qin advirtió: la cuestión de Taiwán está en el centro de los principales intereses de China, es el asunto más importante en las relaciones chino-estadunidenses.

China realizó el año pasado grandes maniobras alrededor de Taiwán, luego de que la entonces presidenta de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi visitó la isla en agosto.

Qin recibió a Blinken y a su grupo en la puerta de una villa situada en los terrenos de la Casa de Huéspedes Diaoyutai de Pekín, en lugar de dentro del edificio, como es habitual.

Qin preguntó a Blinken en inglés sobre su largo viaje desde Washington. Después se dieron la mano delante de una bandera china y otra estadunidense.

Funcionarios y analistas esperan que la visita allane el camino para más reuniones entre Washington y Pekín en los próximos meses, incluidos posibles viajes de la secretaria del Tesoro, Janet Yellen, y la secretaria de Comercio, Gina Raimondo. También podría preparar el terreno para encuentros entre Xi y Biden en cumbres multilaterales.

Según un asesor, Blinken quiere también presionar a China para que frene el envío a América Latina de los precursores químicos que sirven para producir fentanilo, poderoso analgésico que mata a decenas de miles de estadunidenses cada año.

El fentanilo

Al término de la jornada dominical ninguna de las partes informó si se abordó el tema del fentanilo.

Blinken tenía previsto visitar China en febrero, pero cambió de planes abruptamente luego de que Estados Unidos derribó un globo chino que sobrevolaba su territorio, al cual calificó de espía. Pekín señaló en esa ocasión que se trataba de un globo meteorológico que se había desviado, mientras tanto Blinken como el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, restaron importancia al episodio.

En declaraciones a la prensa ayer sobre el incidente del globo en febrero, Biden comentó que no creía que los líderes chinos supieran mucho sobre dónde estaba el globo o qué hacía, y añadió que esperaba ver pronto a Xi.

Espero reunirme de nuevo con el mandatario chino y hablar de las legítimas diferencias que tenemos, pero también de cómo podemos llevarnos bien, sostuvo Biden.

Xi y Biden mantuvieron su primera conversación cara a cara al margen de una cumbre del G-20 celebrada en noviembre pasado en Bali, Indonesia, en la que entablaron conversaciones sobre Taiwán y Corea del Norte, pero también se comprometieron a mantener una comunicación más frecuente.

El gobierno chino está molesto por las restricciones de Biden a la exportación de semiconductores de alta gama a China. Estados Unidos justifica la medida porque teme posibles usos militares.

Washington también critica a Pekín por los derechos humanos y la visita de Blinken es la primera de un miembro de la administración desde que Estados Unidos acusó a Pekín de genocidio contra la minoría uigur, de mayoría musulmana.

Durante su gira en la región Blinken habló por teléfono con sus homólogos de Japón y Corea del Sur y, antes de partir, se reunió en Washington con el ministro de Exteriores de Singapur.

El asesor de Seguridad Nacional de Biden, Jake Sullivan, viajó a Tokio para reuniones separadas a tres bandas en las que participaron Japón, Corea del Sur y Filipinas.

 

Fuente: La Jornada

Foto: La Jornada

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