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El exjefe de inteligencia de Kazajistán, detenido por alta traición.

La tensión en Kazajistán no cesa y a la oleada de violencia en las calles, se suman las detenciones en las altas esferas del país. Karim Masimov, exjefe de la agencia de inteligencia, ha sido detenido acusado de alta traición, según ha confirmado el propio órgano, tras haber sido destituido en medio de las recientes protestas violentas.

El Comité de Seguridad Nacional (KNB)ha señalado en un comunicado que su anterior responsable Karim Masimov fue detenido el jueves tras iniciarse una investigación por delitos de alta traición.

Al cumplirse casi una semana de crisis en este país de Asia central, el Kremlin informó este sábado que el presidente ruso, Vladimir Putin, y su homólogo kazajo, Kassym Jomart Tokayev, mantuvieron una larga conversación telefónica tras estos disturbios sin precedentes.

El presidente ruso le propuso una cumbre regional para abordar la crisis en Kazajistán.

La detención de Karim Masimov, un ex primer ministro y durante mucho tiempo aliado del expresidente y fundador del país Nursultán Nazarbáyev, es la primera consecuencia de calado en plena crisis en este país, la más grave en varios años.

Un portavoz de Nazarbáyev desmintió rumores de que el exmandatario hubiera huido de Kazajistán, y efectuó un llamado a «no difundir informaciones falsas y especulativas».

Nazarbáyev llamó a «todos los ciudadanos a unirse en torno al presidente de Kazajistán para permitirle superar esta crisis y garantizar la integridad del país», informó en Twitter Aidos Ukibay, su portavoz.

El mayor país de Asia central ha sido escenario de protestas que estallaron el domingo en las provincias, tras una subida del precio del gas, y se extendieron a otras ciudades, y sobre todo a Almaty, la capital económica, donde las manifestaciones se convirtieron en violentos disturbios.

Un contingente de tropas rusas y de otros países aliados llegó el jueves a esta antigua república soviética para apoyar al gobierno y proteger los edificios oficiales, junto a las fuerzas de seguridad locales.

Las autoridades del país aseguraron el viernes que la situación estaba bajo control, pero el presidente Tokayev dijo el mismo día que autorizaba a a policía a disparar sin previo aviso y descartó negociar con los manifestantes. El presidente Tokayev prometió «eliminar a los bandidos» que han provocado estos disturbios, que según él son 20.000 y tenían «un plan claro».

Fuente: ABC.

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